Nunca bebas de una botella de bourbon abierta si te estás tirando a la mujer del tabernero. Robert Johnson (1911-1938)

Por Salvador Domínguez.

Su obra llega a nosotros fatalmente unida a su destino personal y hoy nos resulta muy difícil separarlos; oímos su guitarra y escuchamos su voz y sus textos recordando su vida. Su vida y su muerte condicionan su música, aunque en el caso de Robert Johnson de un modo totalmente legítimo, pues vida y obra eran una sola cosa.





Pacto con el Diablo

Extraordinariamente manida está ya la leyenda sobre su pacto con el Diablo en el cruce de caminos entre las carreteras 61 y 49, muy cerquita de Clarksdale. Su alma a cambio de ser el mejor guitarrista de blues. ¡El viejo mito de Fausto transportado al Delta del Misisipi ...!


Cruce de caminos entre las carreteras 61 y 49


Es verdad que la técnica de Johnson mejoró sensiblemente tras una escapada que hizo del pueblo en que vivía, Robinsonville, del que se fué con la mofa de otros músicos que despreciaban sus escasas cualidades musicales y al que volvió con un conocimiento brutal del instrumento.

Pero aquella mejoría fue debida a cientos de horas de práctica, aunque haya que reconocer como mucho más atractiva la historia paranormal de un encuentro en la tercera fase con Legba, una maléfica deidad africana, sobre el que se han escrito cientos de libros y canciones y ha dado origen a la trama de varias películas.

Su prematura muerte en un juke joint de las afueras de Greenwood (Misisipi) y las extrañas circunstancias en que ocurrió el hecho han venido a enriquecer aún más su fábula. Es prácticamenteimposible encontrar una figura en el ámbito de la música popular del siglo XX que haya despertado tanto interés y especulación como la de Robert Johnson, tal vez el mejor guitarrista, cantante y compositor en emerger en el período anterior a la II Guerra Mundial, y seguramente el que más ha influido en posteriores generaciones identificadas con la mítica y la mística no sólo del blues sino, también, de la música de rock. 




En vida, sus temas no tuvieron prácticamente difusión y sólo uno de ellos, Terraplane blues, despertó cierto interés entre los consumidores de discos raciales, aunque su ascendiente sobre otros bluesmen de su tiempo fue francamente importante.


Días de aprendizaje
Robert Leroy Dodds nació en el pueblito de Hazlehurst (Misisipi), de los amoríos clandestinos entre su madre, Julia Ann Majors, y el señor Noah Johnson, mientras el marido de ésta, un granjero y carpintero llamado Charles Dodds, estaba fugado y escondido en Memphis, intentando despistar a unos matones que se la tenían jurada.



Robert, que al descubrir la identidad de su verdadero padre cambió el apellido Dodds por el de Johnson, creció en Robinsonville (Misisipi), un pueblo a unos 70 kilómetros al sur de Memphis, en donde trabajó en una plantación de algodón. Era un adolescente que en sus ratos libres soplaba la armónica y rondaba por los juke joints de los alrededores para ver actuar a guitarristas ya curtidos, como Charley Patton y Willie Brown.

En febrero de 1929, se casó con Virginia Travis, una chica de 15 años que falleció en abril de 1930 mientras alumbraba a un niño que nunca llegó a ver la luz. Aquella tragedia fue un duro golpe para el joven granjero, que dejó Robinsonville y puso rumbo a su pueblo natal, Hazlehurst, con la intención de localizar a su padre, sin suerte. 

No tardó en contraer nuevas nupcias y, en mayo de 1931, se une a Colletta Craft, una mujer 10 años mayor que él, con tres hijos de dos matrimonios anteriores. En Hazlehurst, Robert sigue trabajando como recolector de algodón, aunque hace las pertinentes escapadas laborales para mejorar su rudimentaria técnica con la guitarra, escribir canciones y tocar en cualquier lugar que se ponga a tiro. Dado que su nueva esposa no lleva nada bien los sinsabores de la vida de un músico itinerante, la abandona, y aparece de nuevo por Robinsonville, asombrando a propios y extraños por su recién adquirida condición de gran guitarrista. Así surgía la leyenda del pacto con el Diablo.



I went to the crossroad fell down on my knees
I went to the crossroad fell down on my knees
Asked the lord above, have mercy, now save poor Bob if you please
(Crossroad blues)



Las grabaciones para Vocalion
Robert Johnson no paraba de tocar por bares y calles de Robinsonville, pero aquél era un villorio de campesinos, así que estableció su cuartel general en Helena, un pintoresco pueblo del Estado de Arkansas, a unos 80 kilómetros al sur de Memphis, junto a la rivera del Misisipi, en donde se concentraban los mejores bluesmen del Sur.

En 1936, la idea de grabar un disco comenzó a rondar por su cabeza, y contactó con H.C. Speir, un blanco propietario de una tienda de discos de Jackson (Misisipi), que se dedicaba a hacer grabaciones de artistas locales para, luego, intentar vendérselas a alguna discográfica del Norte.

Speir le hizo varios acetatos de prueba y terminó poniéndole en contacto con Ernie Oerle, un 'cazatalentos' del sello Vocalion, el cual consiguió que Robert hiciese su primera sesión de grabación en un improvisado estudio montado en una habitación del Hotel Blue Bonnett, en San Antonio, Texas, en la que registró ocho temas de una tacada un lunes 23 de noviembre de 1936. Entre el jueves 26 y el viernes 27 se despachó otras ocho canciones. Finalmente, los días 19 y 20 de junio de 1937, grababa 13 temas más en las dependencias de un edificio de oficinas en Dallas, Texas. 

Con su primer disco bajo el brazo, Terraplane blues / Kind hearted woman blues, el guitarrista cobra cierto prestigio y notoriedad, y se embarca en un periplo de cuatro meses que le llevará a ciudades como St. Louis, Chicago, Detroit, Nueva Jersey y Nueva York.




¿Envenenado por un marido celoso?
En el tórrido mes de agosto de 1938, Robert Johnson partió de su base de operaciones en Helena para ir a actuar a un tugurio de los alrededores de Greenwood, denominado The Three Forks (Los Tres Tenedores). Allí tocó un sábado por la noche, y dos días después se citaba con la mujer del tabernero para verse a escondidas en un hotelucho del centro del pueblo.

En la siguiente actuación (sábado 13 de agosto), durante uno de los descansos se le acercó un desconocido, que le invitó a echar un trago de una botella de bourbon abierta. Al rato, al volver al escenario, empezó a sentirse mareado, dejó de cantar, tiró la guitarra al suelo y salió por la puerta, con evidentes síntomas de haber sido envenenado. 

Aún así, sobrevivió  y, entre convulsiones, pasó la noche en casa de un amigo. Pero el lamentable estado en que se encontraba, débil y sin defensas, le hizo contraer una neumonía y fallecía el martes 16 de agosto de 1938.

El certificado de defunción no especificó la causa del óbito y, como viene siendo habitual al relatar su vida y obra, tampoco se sabe con certeza el lugar en donde reposan actualmente sus restos.

En principio, fue enterrado en el cementerio del Monte Zion, a unos 25 kilómetros al norte de Morgan City, pero se especula que una hermana suya se llevó sus restos y le dio sepultura en la Iglesia Baptista de Quito Payne, cerca de Greenwood. 




En 1990, la discográfica CBS, puso a la venta Robert Johnson. The complete recordings, un doble CD con la obra completa de Robert Johnson; un total de 29 temas originales, más las respectivas tomas alternativas. Una joya única.


-ROBERT JOHNSON. GRABACIONES CLAVE:
Terraplane blues, Kind hearted woman blues, Last fair deal gone down, 32-20  blues, Dead shrimp blues, I believe I´ll dust my broom, Cross road blues, Ramblin´ on my mind, They´re red hot, Come on in my kitchen, Walkin´ blues, Sweet home Chicago (Vocalion, 1936), Hellhound on my trail, From four until late, Malted milk blues, Milkcow´s calf blues, I´m a steady rollin´ man, Stones in my passway, Stop breaking down blues, Honeymoon blues, Little queen of spades, Me and the devil blues (Vocalion, 1937); Preachin´ blues, Love in vain blues -disco póstumo- (Vocalion, 1939).

*  EL SELLO VOCALIÓN PUBLICÓ ONCE DISCOS -DE 78 RPM- DE ROBERT JOHNSON EN VIDA Y UNO A TÍTULO PÓSTUMO. 
LOS TEMAS PHONOGRAPH BLUES, WHEN YOU GOT A 
GOOD FRIEND, IF I HAD POSSESSION OVER JUDGEMENT 
DAY, DRUNKEN HEARTED MAN Y TRAVELING 
RIVERSIDE BLUES, NO VIERON LA LUZ HASTA MUCHOS AÑOS MÁS TARDE. 

*  SE SUPONE QUE LO ENVENENARON CON ESTRICNINA, O MATARRATAS.

* UTILIZABA GUITARRAS STELLA, KALAMAZOO Y GIBSON L-1. 

* FUE UNO DE LOS PRIMEROS BLUESMEN QUE APRENDIÓ A TOCAR ESCUCHANDO DISCOS, DESMENUZANDO LOS TEMAS NOTA POR NOTA, Y NO SOLO DE LA TRADICIÓN MUSICAL QUE PASABA DE VIEJOS A JÓVENES. 
ADMIRABA A LONNIE JOHNSON, SKIP JAMES, CHARLEY PATTON Y SON HOUSE.

* TIENE UN MONOLITO CONMEMORATIVO EN EL CEMENTERIO NEW ZION DE MORGAN CITY, EN MISISIPI.



© del texto: Salvador Domínguez
2001
Extraído del libro Leyendas de la guitarra de blues 1926-2000 (Carisch, 2001)